Circula video de la desgarradora reacción familiar tras la muerte de “Nini” frente al Palacio de Justicia
San Francisco de Macorís, R.D.– Como seguimiento al caso de Luis Gustavo de Aza, alias “Nini”, asesinado a tiros frente al Palacio de Justicia de esta ciudad, comenzó a circular en redes sociales un video que muestra la desgarradora reacción de sus familiares tras conocer la pérdida del joven testigo clave.

Las imágenes, ampliamente difundidas en plataformas digitales, reflejan escenas de profundo dolor: llanto inconsolable, gritos y expresiones de desesperación por parte de los allegados de la víctima. El material audiovisual deja en evidencia el impacto devastador que este crimen ha provocado en la familia de Nini, quien acababa de cumplir con su deber como testigo judicial.
En el video se observa a una de las familiares en estado de alteración emocional mientras autoridades intentan sujetarla, situación que generó tensiones con otros parientes que exigían que la liberaran. También aparecen varios familiares sentados en el suelo, implorando fuerzas a Dios para sobrellevar la tragedia.
El material registra además un breve forcejeo entre un amigo cercano de la víctima y miembros de la Policía Nacional. El hecho refleja la impotencia y la indignación de quienes cuestionan cómo fue posible ejecutar un crimen de esta magnitud a pocos metros del Palacio de Justicia, zona que suele contar con una fuerte presencia de agentes de seguridad.
La difusión del video ha intensificado el debate público sobre la falta de protocolos efectivos para la protección de testigos en la República Dominicana. Mientras las cámaras de vigilancia revelaron el momento exacto del ataque contra Nini, este nuevo material expone la dimensión humana del caso, mostrando el dolor inmediato que experimenta su círculo familiar y social.
La presión social se ha incrementado tras la circulación de estas imágenes, y la comunidad de San Francisco de Macorís mantiene la expectativa de que las autoridades aceleren las investigaciones. Persisten las sospechas sobre la autoría de un individuo identificado como “Wellington”, mientras la población insiste en que se esclarezcan las circunstancias que permitieron la ejecución del crimen.
El caso de Luis Gustavo de Aza se ha convertido en un símbolo de la vulnerabilidad que enfrentan los testigos judiciales en el país. El video difundido, más allá de su valor probatorio, documenta el costo humano de un sistema que no logró garantizar la seguridad de quien colaboraba con la justicia.