Dolor en Cancino Adentro: Asalto en Altos del Cachón deja a tres niños sin su padre y a una comunidad en luto
Santo Domingo Este. – El eco de una tragedia sacudió a los residentes de Cancino Adentro, luego de que se confirmara la pérdida de Luciano Custodio Figueroa, un hombre trabajador y padre de tres niños, quien fue víctima de un hecho delictivo ocurrido el pasado 8 de noviembre en el sector Altos del Cachón.

La escena más conmovedora de la noche fue el llanto de su hija de cinco años, quien, al escuchar el sonido de una motocicleta acercándose, corrió con la esperanza de que fuera su padre regresando a casa. “Ese seguro es mi papá… voy a ver si llegó”, expresó antes de detenerse frente a la esquina donde entendió que lo encontraría. Su inocencia contrastó con la realidad que ya todos conocían.
De acuerdo con el informe de la Policía Nacional, Custodio Figueroa fue interceptado cerca de las 6:31 p. m. por dos hombres a bordo de una motocicleta negra. Los individuos intentaron despojarlo de su vehículo, una motocicleta Haouje Xpress color azul. Durante el forcejeo, uno de ellos accionó un arma de fuego, ocasionándole una herida en el área torácica que provocó su deceso.
En la escena se levantaron varias evidencias, incluyendo un casco protector, un teléfono celular, documentos personales, una cápsula y un proyectil. Estos elementos fueron incorporados al proceso investigativo para sostener la acusación formal.
Gracias a cámaras de vigilancia y la colaboración del Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1, las autoridades lograron identificar y posteriormente detener a los presuntos responsables, Diorlin César Reyes Pérez (Cacón), quien se entregó acompañado de representantes de derechos humanos, y Wilmer Antonio Emiliano (El Guardia). Ambos se encuentran bajo proceso investigativo.

Los familiares de la víctima describieron a Luciano como un hombre dedicado, cercano a su familia y comprometido con el bienestar de sus hijos. “Dejó tres niños huérfanos. Esto nos rompió el alma”, expresó su hermano mayor. Otro de los hermanos, identificado como Rafelito, lamentó la situación y pidió mayores esfuerzos contra la delincuencia. “Si se quiere, se puede controlar esto. No podemos seguir viviendo con miedo.”

Aunque las autoridades reiteraron su compromiso con la seguridad ciudadana, en el hogar donde hoy falta un padre, las palabras oficiales no logran aliviar el vacío. Allí, una niña continúa mirando hacia la esquina, esperando la motocicleta azul que no regresó.