Apagones en RD: Marranzini pide paciencia mientras crecen las protestas y quema de gomas
SANTO DOMINGO, República Dominicana – En medio de la molestia generalizada por los constantes cortes eléctricos, el empresario Celso Marranzini pidió a la población dominicana mantener la paciencia mientras se busca una solución definitiva a la crisis energética que afecta a distintas zonas del país.
Las declaraciones de Marranzini surgen en un momento de tensión social, reflejada en protestas y quema de neumáticos en calles de Santo Domingo, Santiago y otras provincias, donde residentes expresan su indignación por la falta de electricidad.

Motivos detrás de los cortes eléctricos
De acuerdo con Marranzini y especialistas en el sector, la principal causa de los apagones es el incremento en la demanda de energía debido a las altas temperaturas registradas en las últimas semanas. Esta situación ha sobrepasado la capacidad de generación disponible, lo que ha obligado a la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) a aplicar apagones programados para evitar el colapso del sistema.
Otros factores que inciden en la crisis son las labores de mantenimiento en plantas generadoras antiguas y la sobrecarga en las redes de distribución, que no están preparadas para manejar picos de consumo tan elevados.
La calle responde
En sectores como Herrera y Los Alcarrizos, así como en varios puntos de Santiago, grupos de ciudadanos han bloqueado vías y encendido gomas como forma de protesta. Las imágenes de neumáticos ardiendo y calles interrumpidas evidencian la frustración de una población que ve afectadas sus rutinas, actividades laborales y pequeños negocios.
Marranzini aseguró que se están implementando acciones para aumentar la capacidad de generación y estabilizar el servicio, aunque pidió comprensión mientras se materializan las soluciones a largo plazo.
El gobierno también ha prometido acelerar la reparación de las plantas y reforzar la infraestructura eléctrica, con la esperanza de devolver la normalidad al suministro y calmar el creciente descontento social.