Fallece Jesús Montero, el talentoso bateador venezolano que brilló en Grandes Ligas
Valencia, Venezuela. – El béisbol latinoamericano amaneció de luto este domingo tras confirmarse la muerte de Jesús Montero, exjugador de los Yankees de Nueva York y Marineros de Seattle, a los 35 años. Montero, oriundo de Guacara, Carabobo, era uno de los talentos más prometedores de Venezuela y símbolo de esperanza para jóvenes peloteros que soñaban con llegar a las Grandes Ligas.

El accidente que terminó con su vida ocurrió la madrugada del 4 de octubre, cuando Montero conducía una motocicleta que fue impactada por una camioneta en Valencia. Según su familia, sufrió fracturas múltiples y daño pulmonar severo, permaneciendo hospitalizado en estado crítico por más de dos semanas. A pesar de los esfuerzos médicos, su condición no se estabilizó y falleció este domingo 19 de octubre de 2025.
Jesús Montero debutó en Grandes Ligas con los Yankees en 2011, destacándose desde su primera temporada con un promedio de .328, cuatro cuadrangulares y 12 carreras impulsadas en apenas 18 juegos. Su potente bateo y carisma lo convirtieron en uno de los prospectos ofensivos más prometedores del béisbol moderno. En 2012 fue traspasado a los Marineros de Seattle, donde registró una destacada primera temporada completa con 15 cuadrangulares y 62 impulsadas, consolidando su nombre entre los fanáticos.

A lo largo de su carrera, Montero también jugó en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, defendiendo los uniformes de Cardenales de Lara y Águilas del Zulia, así como en la Liga Mexicana de Beisbol con los Sultanes de Monterrey y Generales de Durango, dejando un promedio general de .311 en dos temporadas.
En sus últimos años, Montero se dedicó a formar jóvenes peloteros en Carabobo, compartiendo su experiencia y conocimientos, y dejando un legado que trascendió más allá del terreno de juego. Amigos, excompañeros y figuras del deporte lamentaron su partida, destacando su carisma, disciplina y entrega al béisbol latinoamericano.
Con su fallecimiento, el béisbol despide no solo a un jugador talentoso, sino a un hombre que dedicó su vida al deporte que amaba y que seguirá siendo recordado por su poderoso swing y su compromiso con las futuras generaciones de atletas venezolanos.